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La certificación en el
sector forestal y de la madera:
un valor añadido para
gestores forestales y empresas

Irene Carrascón Iglesias

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Créditos

Título: La certificación en el sector forestal y de la madera: un valor añadido para gestores forestales y empresas. ePUB

Autora: Irene Carrascón Iglesias

© AENOR (Asociación Española de Normalización y Certificación), 2015

Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción total o parcial en cualquier soporte, sin la previa autorización escrita de AENOR.

ISBN: 978-84-8143-874-1

Impreso en España - Printed in Spain

Edita: AENOR

Maqueta y diseño de cubierta: AENOR

Nota: AENOR no se hace responsable de las opiniones expresadas por la autora en esta obra.

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Capítulo 1. Introducción

La preocupación global, social y empresarial por el medio ambiente es una realidad a día de hoy. Las administraciones públicas, empresas y consumidores particulares hemos adquirido una concienciación generalizada de la necesidad de conservar el medio ambiente y los recursos que ofrece la naturaleza. En general buscamos cada vez con un mayor interés productos y alternativas en el consumo que permitan contribuir a la mejora del medio ambiente o, como mínimo, no pongan en peligro su persistencia.

Además, el cambio climático es un problema globalmente aceptado hoy día y somos conscientes de que, como consumidores, podemos individualmente aportar pequeñas acciones que, por lo menos, no contribuyan negativamente al calentamiento global.

Los productos de origen renovable, procedentes de recursos no agotables, se ofrecen en el mercado como alternativa a otros productos derivados de materias primas de origen no renovable. Es el caso de los productos de origen forestal, tales como la madera, la biomasa, el corcho, el papel o las resinas, entre otros. Todos ellos ofrecen al consumidor alternativas respetuosas con el medio ambiente. Priorizarlos en nuestra selección y consumo permite poner de manifiesto una apuesta clara por la preservación del medio ambiente.

De forma adicional, y en particular en el sector energético, los biocombustibles sólidos se posicionan en el mercado como una alternativa, cada vez más demandada, a los combustibles procedentes de materias primas fósiles. Desde el punto de vista de las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera los biocombustibles son considerados como neutros, en la medida en la que el CO2 liberado en el proceso de su combustión no es otro que el que fue capturado por los ecosistemas de los que proceden (sin tener en cuenta el originado en su proceso de producción y distribución).

Los argumentos que llevan al consumidor a buscar y elegir productos de origen forestal son, por lo tanto, variados. Los más significativos se representan gráficamente en la figura 1.1.

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Figura 1.1. Factores que impulsan la demanda de productos forestales

No obstante la creciente demanda de productos forestales podría llevar asociada riesgos medioambientales o de otro tipo si las actividades de extracción y aprovechamiento de los recursos no se hicieran de forma respetuosa. Con este objetivo la sociedad demanda herramientas que permitan dar garantía de la adecuación de las prácticas forestales de forma que se pueda asegurar que no se comprometen los recursos del monte y su persistencia.

Adicionalmente, en el sector de los biocombustibles, el mercado demanda garantías que permitan asegurar su calidad y su adecuado comportamiento en el proceso de combustión.

La certificación es una eficaz herramienta al servicio de la sociedad que permite otorgar una garantía de que un determinado producto, sistema o servicio cumple con unos requerimientos previamente establecidos. La certificación está asimismo al servicio del sector forestal, para garantizar que los productos forestales certificados cumplen requisitos específicos, desde el punto de vista de la sostenibilidad, la trazabilidad a fuentes responsables o la calidad. Las empresas y organizaciones no deben entender la certificación como una amenaza sino como una oportunidad, una opción a la que voluntariamente pueden recurrir para introducir mejoras en sus procesos, aportar un valor añadido a sus productos, diferenciarse frente a la competencia y abrirse a nuevos mercados.

En esta publicación se analizan algunos de los principales esquemas de certificación actualmente existentes aplicables al sector forestal o al sector de la industria de la madera, sus productos derivados u otros productos forestales. Estos son:

• La certificación de la gestión forestal, que tiene por objeto garantizar que la gestión de un monte o masa forestal se realiza de forma ambientalmente apropiada, socialmente beneficiosa y económicamente viable.

• La certificación de la cadena de custodia de productos forestales, que permite dar garantía de que un determinado producto forestal, maderero o no maderero, es trazable a material recuperado o a fuentes forestales en las que se ha llevado a cabo una gestión responsable o controlada.

• La certificación de la calidad de biocombustibles sólidos, como instrumento para garantizar que un biocombustible cumple unas especificaciones de calidad previamente establecidas.

De forma previa a su análisis se incluyen dos capítulos introductorios explicativos. Uno contiene información general acerca de la actividad de la evaluación de la conformidad, con el objeto de aclarar conceptos tales como la certificación, la inspección o la acreditación. Otro enmarca la actividad de la certificación en el sector forestal y de la madera, introduce los esquemas de certificación que serán tratados con posterioridad y relaciona los beneficios que estos aportan a las entidades que apuestan por ellos.

Posteriormente se desarrolla el análisis de los esquemas de certificación mencionados, y se profundiza en algunos de los que actualmente disponen de mayor reconocimiento a nivel nacional e internacional: los esquemas de certificación PEFC™ y FSC® para la certificación de la gestión forestal y cadena de custodia, y los esquemas ENplus® y BIOMASUD® para la certificación de la calidad de biocombustibles sólidos. Para cada uno de ellos se incluye un análisis efectuado desde distintas perspectivas:

• Un análisis descriptivo, orientado a aclarar sus objetivos, aplicabilidad y alcance.

• Un análisis de carácter más técnico, en el que se describen las particularidades de los procesos de certificación, las modalidades de certificación existentes en cada esquema y los criterios de auditoría aplicables en cada caso. Este análisis proporciona a las entidades que desean implantar los esquemas de certificación la información para poder abordarlos y el acceso a las fuentes de las que esta procede.

Para complementar este análisis se incluye una extensa referencia a las normas o estándares de aplicación existentes.

• Un análisis práctico en el que se incluye una descripción del desarrollo de los procesos de auditoría, y referencia a las principales dificultades a las que pueden enfrentarse las organizaciones en el proceso de implantación o de certificación. Se incluye referencia a los beneficios que ofrece cada esquema de certificación de forma particular.

Cabe señalar, no obstante, que cada esquema de certificación define el marco específico para la certificación y desarrolla los requisitos aplicables en estándares propios. Estos estándares tienen derecho de copyright y su lectura íntegra podrá permitir al lector obtener una visión completa. El objeto de esta publicación es acercar al lector su contenido.

De forma adicional se incorporan apartados específicos relacionados con aspectos, legales o de otra índole, que guardan relación directa o indirecta con los esquemas de certificación descritos. En este sentido se ha considerado interesante incluir:

• Información relevante en materia legal y referencias a la legislación relacionada, en los casos en que esta existe.

En lo que se refiere a la cadena de custodia se incluyen referencias a la relación existente entre los esquemas de certificación y las exigencias legales actualmente vigentes en materia de comercio de madera (por ejemplo, Lacey Act, Australian Illegal Logging Prohibition Act y el reglamento europeo EUTR).

• Un apartado específico, en el capítulo dedicado a la certificación de la gestión forestal, en el que se destacan las consideraciones o requisitos de los esquemas de certificación de gestión forestal que directa o indirectamente están relacionados con la capacidad de absorción de CO2 de los ecosistemas forestales y, por tanto, con su contribución a la mitigación del cambio climático.

Por último, y dada la creciente tendencia de las organizaciones a apostar por más de un esquema de certificación de los descritos en la publicación, se incluye en el capítulo final una breve reseña de algunos de los principales aspectos que deben ser tenidos en cuenta en la integración de los esquemas de certificación. Para ello se analizan las principales analogías y diferencias entre ellos desde el punto de vista de requisitos de auditoría.

Capítulo 2. Evaluación de la conformidad

La Norma UNE-EN ISO/IEC 17000:2004 Evaluación de la conformidad. Vocabulario y principios generales define la evaluación de la conformidad como la demostración de que se cumplen los requisitos especificados relativos a un producto, proceso, sistema, persona u organismo. Conviene aclarar, para un mejor entendimiento, el significado de estos términos referenciados, según se definen en la Norma UNE-EN ISO 9000:2005:

• Producto: resultado de un proceso.

De acuerdo con la norma referenciada, existen cuatro categorías genéricas de productos: los servicios, el software, el hardware y los materiales procesados.

• Proceso: conjunto de actividades mutuamente relacionadas o que interactúan, las cuales transforman elementos de entrada en resultados.

• Sistema: conjunto de elementos mutuamente relacionados o que interactúan.

• Especificación: documento que establece requisitos.

La mencionada norma establece además que la actividad de la evaluación de la conformidad puede ser de primera, segunda o tercera parte en función de la persona u organización que la lleve a cabo:

• Actividad de evaluación de la conformidad de primera parte: la llevada a cabo por la persona o la organización que provee el objeto.

• Actividad de evaluación de la conformidad de segunda parte: la llevada a cabo por la persona u organización que tiene interés como usuario del objeto.

• Actividad de evaluación de la conformidad de tercera parte: la llevada a cabo por una persona u organismo que es independiente de la persona u organización que provee el objeto y también de los intereses del usuario de dicho objeto.

La evaluación de la conformidad incluye actividades tales como el ensayo, la inspección, la certificación o la acreditación de organismos de evaluación de la conformidad. El contenido de esta publicación se centra fundamentalmente en las actividades de evaluación de la conformidad de tercera parte y, de forma más particular, en la actividad de la certificación.

2.1. La certificación

Los términos certificación y certificado son comúnmente empleados en el lenguaje cotidiano y más aún en el lenguaje técnico. La Real Academia Española define “certificar” como “asegurar, afirmar, dar por cierto algo”. Y también como “hacer constar por escrito una realidad de hecho por quien tenga fe pública o atribución para ello”. Pero en el ámbito de la evaluación de la conformidad estos términos llevan implícitos ciertos matices que deben conocerse para ser comprendidos en profundidad. Conviene, por tanto, aclarar en primer lugar qué significan realmente y en qué se diferencian de otros, similares, que también son de habitual uso.

La Norma UNE-EN ISO/IEC 17000:2004 incluye en la definición de certificación el concepto de atestación de tercera parte. Esto es debido a que en el ámbito de la evaluación de la conformidad la certificación se concibe como una actividad llevada a cabo por una parte independiente, ya que los procesos de certificación deben realizarse de manera que no se comprometan la independencia y la objetividad.

Además, de acuerdo al contenido de la mencionada norma, la certificación debe estar basada en una decisión tomada después de una revisión en la que se ha demostrado el cumplimiento de los requisitos especificados.

Los criterios de competencia, coherencia e imparcialidad en los que deben basarse los procesos de certificación se desarrollan en normas internacionales. Las entidades de certificación deben dar cumplimiento a las especificaciones contenidas en ellas.

En el Anexo A.1 se relacionan las principales normas existentes en el ámbito de la evaluación de la conformidad, entre las que se incluyen las relacionadas con los requisitos aplicables a los organismos de certificación.

2.1.1. Certificación de sistemas de gestión

De acuerdo con la Norma UNE-EN ISO 9000:2005 un sistema de gestión es un “sistema para establecer la política y los objetivos y para lograr dichos objetivos”. Ejemplos claros y conocidos de sistemas de gestión son los sistemas de gestión de la calidad conforme a la Norma UNE-EN ISO 9001:2008 o los de medio ambiente conforme a la Norma UNE-EN ISO 14001:2004. No obstante, no son los únicos.

El proceso de la certificación de sistemas de gestión debe desarrollarse de forma acorde con las especificaciones descritas en la Norma UNE-EN ISO/IEC 17021:2011 Evaluación de la conformidad. Requisitos para los organismos que realizan la auditoría y la certificación de sistemas de gestión (véase la figura 2.1).

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Figura 2.1. Auditoría y certificación de sistemas de gestión

Esta norma incluye los requisitos para asegurar que un organismo de certificación realiza la certificación de los sistemas de gestión de manera competente, coherente e imparcial.

2.1.1.1. Auditorías de certificación de sistemas de gestión

El proceso de certificación de sistemas de gestión requiere de la realización de auditorías de certificación de tercera parte.

La auditoría es la actividad mediante la cual las entidades de certificación evalúan la conformidad del sistema de gestión de una organización respecto a los criterios de auditoría, definidos en una norma o documento normativo concreto, así como respecto a los requisitos especificados en el esquema de certificación que corresponda y en el propio sistema de gestión del cliente.

De acuerdo con lo establecido en la Norma UNE-EN ISO/IEC 17021:2011, de forma previa a la realización de la auditoría la entidad de certificación elabora el plan de auditoría y lo remite a la organización. En el plan se confirman los detalles de la auditoría, entre otros:

• Objetivo, es decir, lo que se pretende lograr con ella.

• Alcance, es decir, su “extensión y límites” (UNE-EN ISO 9000:2005) tales como ubicaciones, actividades y procesos a auditar.

• Criterios de auditoría, establecidos en una norma de referencia o cualquier otro documento normativo y en la documentación del sistema de gestión desarrollada por la organización.

• Fecha de realización.

• Duración.

• Funciones y responsabilidades del equipo auditor.

Una vez consensuada la planificación, se procede a la auditoría en sí. Las auditorías dan comienzo con una reunión de apertura, también denominada reunión inicial, en la que se presentan los participantes, se proporciona una explicación de la manera en la que se va a desarrollar la auditoría y se confirma la información previamente aportada en la planificación. Además, en la reunión de apertura se confirman los recursos y la logística para la realización de la auditoría (horarios, desplazamientos, reuniones) y se proporciona al auditado la oportunidad de realizar preguntas.

Tras la reunión de apertura el equipo auditor lleva a cabo las actividades que le permitan recopilar toda la información necesaria para determinar hallazgos relacionados con el cumplimiento o incumplimiento de los requisitos especificados. Estas actividades son, entre otras, el análisis de la documentación y registros del sistema de gestión de la organización, entrevistas con el personal involucrado y la visita a las instalaciones para la observación del proceso.

Las auditorías finalizan en una reunión de cierre a la que asisten el equipo auditor y el personal de la organización que ha intervenido en la auditoría. En esta reunión se presentan las conclusiones del proceso de auditoría. En el caso de haberse detectado incumplimientos respecto de los criterios de auditoría (denominados no conformidades), estos son presentados a la organización en la reunión final. El equipo auditor documenta los hallazgos en un informe de auditoría que es entregado al cliente.

La organización auditada, a la vista de las no conformidades reflejadas en el informe de auditoría, debe elaborar un plan de acciones correctivas que incluya un análisis de las causas que llevaron a los incumplimientos detectados con el fin de determinar las acciones correctivas orientadas a asegurar su eliminación. Este plan de acciones correctivas debe ser remitido a la entidad de certificación, en un plazo previamente establecido, para su evaluación.

2.1.1.2. Certificación y vigilancia

Con la información derivada de todo el proceso de auditoría, incluida tanto en el informe de auditoría como en el plan de acciones correctivas de la organización, la entidad de certificación lleva a cabo una evaluación y una posterior toma de decisión sobre la certificación. De acuerdo con lo establecido en la Norma UNE-EN ISO/IEC 17021:2011, la decisión de certificación debe basarse en una evaluación de los hallazgos y conclusiones de auditoría y cualquier otra información pertinente (por ejemplo, información pública, comentarios del cliente sobre el informe de auditoría). Además, la decisión no puede estar influida por otros intereses u otras partes. Las entidades de certificación deben asegurar que la decisión de certificación es tomada siempre por una persona o comité que no ha intervenido en el proceso de auditoría.

La decisión de concesión de la certificación se materializa en la emisión de un certificado, como documento acreditativo del cumplimiento de los requisitos. Los certificados de sistemas de gestión se emiten por un periodo de tres años, durante los cuales el sistema de gestión debe someterse a auditorías externas de seguimiento anuales con el fin de comprobar que el sistema sigue dando cumplimiento a los criterios especificados.

2.1.2. Certificación de productos, procesos y servicios

El proceso de certificación de productos, procesos o servicios se realiza de acuerdo con lo establecido en la Norma UNE-EN ISO/IEC 17065:2012 Evaluación de la conformidad. Requisitos para organismos que certifican productos, procesos y servicios (véase la figura 2.2.).

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Figura 2.2. Certificación de productos, procesos y servicios

La Norma UNE-EN ISO/IEC 17065:2012 contiene los requisitos para asegurar la competencia e imparcialidad de los organismos de certificación, así como la consistencia del proceso de certificación de productos, procesos y servicios.

2.1.2.1. Evaluaciones

El proceso de certificación de productos, procesos y servicios requiere de la realización de una evaluación que, según corresponda o según determine cada esquema de certificación, puede conllevar a su vez la realización de ensayos, pruebas, inspecciones o auditorías.

De acuerdo con lo establecido en la Norma UNE-EN ISO/IEC 17065:2012 las evaluaciones comienzan con una planificación. Posteriormente se desarrolla el proceso de evaluación en sí, en el que la entidad de certificación realiza las actividades necesarias para determinar el grado de conformidad del producto, proceso o servicio con los requisitos especificados (definidos en una norma o documento normativo concreto o especificados por el esquema de certificación que corresponda).

En el caso de detectarse incumplimientos en el proceso de evaluación, estos son comunicados al cliente.

2.1.2.2. Certificación y vigilancia

Finalizada la evaluación y con base en toda la información relacionada con el proceso y cualquier otra información pertinente, la entidad de certificación toma una decisión sobre la certificación. La decisión de certificación es tomada siempre por una persona o grupo de personas que no han participado en el proceso de evaluación.

La decisión de certificación se materializa con la emisión de una documentación formal de certificación, un certificado, como documento acreditativo de tal cumplimiento.

La Norma de referencia UNE-EN ISO/IEC 17065:2012 no establece un periodo de vigencia definido para los certificados de productos, procesos y servicios. La norma establece en qué casos deben establecerse actuaciones de vigilancia durante el periodo de vigencia del certificado, con el fin de comprobar que el producto o proceso sigue dando cumplimiento a los requisitos especificados.

2.2. Inspección

La Norma UNE-EN ISO 9000:2005 define el proceso de inspección como la evaluación de la conformidad por medio de observación y dictamen, acompañada, cuando sea apropiado, por medición, ensayo/prueba o comparación con patrones.

No obstante, existen otras definiciones que complementan a la anterior y conviene tener en consideración; por ejemplo, la Norma UNE-EN ISO/IEC 17020:2012 define la inspección como el examen de un producto, proceso, servicio, o instalación o su diseño y determinación de su conformidad con requisitos específicos o, sobre la base del juicio profesional, con requisitos generales.

El proceso de inspección se realiza de acuerdo con lo establecido en la Norma UNE-EN ISO/IEC 17020:2012 Evaluación de la conformidad. Requisitos para el funcionamiento de diferentes tipos de organismos que realizan la inspección (véase la figura 2.3).

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Figura 2.3. Organismos que realizan inspección

La citada norma contiene los requisitos que deben cumplir los organismos que realizan actividades de inspección con el objeto de proporcionar información sobre la conformidad de los elementos inspeccionados con reglamentos, normas, especificaciones, esquemas de inspección o contratos.

Los organismos de inspección son, tal y como se describe en la norma, los que llevan a cabo el examen de los materiales, productos, instalaciones, plantas, procesos, procedimientos de trabajo o servicios, con el fin de determinar su conformidad con los requisitos especificados.

No obstante, la actividad de inspección puede estar incluida en un proceso más amplio. Por ejemplo, la inspección puede servir como una actividad de vigilancia en alguno de los procesos de certificación de producto definidos en el apartado 2.1.2.

La Norma UNE-EN ISO/IEC 17020:2012 señala la relación existente entre las actividades de inspección y de certificación: las actividades de inspección pueden coincidir con las actividades de ensayo y certificación cuando estas tienen características comunes. Sin embargo, una diferencia importante es que en muchos tipos de inspecciones interviene el juicio profesional para determinar la aceptabilidad con respecto a los requisitos generales, por lo cual el organismo de inspección necesita la competencia necesaria para realizar su tarea.

El proceso de inspección debe desarrollarse conforme a los métodos y procedimientos documentados definidos en cada caso. Estos normalmente se establecen en normas, especificaciones, contratos o esquemas de inspección.

Tras la realización de la inspección la entidad de inspección emite un informe o certificado en el que se incluye, entre otra información, la identificación del elemento o elementos inspeccionados, una declaración de conformidad, cuando corresponda, y los resultados de la inspección.

2.3. La acreditación

Para asegurar la imparcialidad de los organismos de certificación o inspección, así como para garantizar el cumplimiento de los requisitos que deben considerarse en la realización de estas actividades, los organismos de evaluación de la conformidad se someten al proceso de acreditación por parte de organismos externos, conocidos como entidades de acreditación. Los organismos de acreditación son, por tanto, la respuesta clara a la habitual pregunta de quién certifica al certificador.

Actualmente la acreditación es considerada una de las piezas clave para garantizar la credibilidad del proceso de evaluación de la conformidad, porque es la herramienta mediante la que se otorga la garantía del adecuado proceder de los organismos de certificación en el ámbito de la evaluación de la conformidad.

En el Anexo A.1 se relacionan las principales normas existentes en el ámbito de la evaluación de la conformidad, en relación con los requisitos aplicables a los organismos de acreditación.